Hazte Voluntario

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Si quieres colaborar como voluntario en Nuevo Futuro y estás interesado o eres titulado en cualquiera de las disciplinas relacionadas con la educación social rellena el siguiente formulario y nos pondremos en contacto contigo.

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Cómo define y entiende nuestra asociación al voluntariado

En las disposiciones generales de La Ley del Voluntariado en Andalucía se establece que el objeto de la Ley es regular la acción voluntaria organizada, no entrando a considerar las actuaciones aisladas o esporádicas, realizadas por razones de amistad, benevolencia o buena vecindad. La Ley es, por tanto, una norma para el voluntariado organizado, esto es, que se desarrolla a través de entidades sin ánimo de lucro.

Las Administraciones Públicas, en su respuesta a las necesidades sociales y en su tarea de apoyo y promoción de la acción voluntaria, deberán colaborar y convenir sus acciones y programas con las organizaciones sociales existentes en su ámbito de competencia. Sólo de forma excepcional y en ausencia de otras alternativas, podrán las Administraciones Públicas promover la organización de acciones voluntarias que le estén directamente vinculadas y que, en cualquier caso, deberán atenerse a lo establecido en esta Ley.
La Ley define la acción voluntaria organizada como una actividad específica que hay que considerar de forma objetiva y positiva, diferente de cualquier otra actividad o forma de prestación de servicios, ya sea civil, laboral, funcionarial o mercantil. En el mismo sentido, la Ley define la especificidad de la acción voluntaria organizada respecto a la acción pública, estableciendo los términos en que sus respectivas actividades de interés social deben ser consideradas complementarias. Así considerada, la actividad voluntaria se basa en un conjunto de relaciones entre personas físicas (voluntarios y beneficiarios) y personas jurídicas (las entidades y las Administraciones Públicas) que es necesario regular estableciendo, entre otros contenidos, derechos y deberes de unos y otros.
La Ley del Voluntariado, que tiene la vocación de ser un instrumento eficaz para la promoción y la ordenación del voluntariado en nuestra Comunidad Autónoma, aspira además a ser un ejemplo de las nuevas relaciones entre Administración Pública y sociedad que la Junta de Andalucía considera necesarias para avanzar por el camino de libertad y bienestar social que lleva a una sociedad más solidaria, democrática y humana.

La Ley del Voluntariado, en su Título III, nos habla de las personas voluntarias, de sus derechos y sus deberes:
Como concepto de persona voluntaria:
A los efectos de la presente Ley se entenderá por persona voluntaria la persona física que partícipe en una acción voluntaria organizada.
Las personas voluntarias tienen los siguientes derechos:

  • A recibir de las entidades que desarrollan la acción voluntaria, tanto con carácter inicial como permanente, la información, formación, orientación, apoyo y, en su caso, los medios materiales necesarios para el ejercicio de las funciones que se les asignen.
  • Al respeto a su libertad, dignidad, intimidad, creencias y orientación sexual, sin que puedan ser tratados con discriminación o menoscabo de sus derechos fundamentales.
  • A participar en la organización en que estén colaborando de acuerdo a sus estatutos o normas internas y, en cualquier caso, a participar de forma directa y activa en la elaboración, ejecución y evaluación en los programas concretos en que desarrolle su acción voluntaria.
  • A ser asegurados contra los riesgos de accidente y enfermedad así como respecto a los daños y perjuicios causados a terceros, derivados directamente del ejercicio de la actividad voluntaria, con las características que se establezcan reglamentariamente.
  • A que, por parte de la entidad responsable de los programas, les sean reembolsados los gastos que pudieran derivarse del desempeño de sus actividades, siempre que hayan sido previamente autorizados por la misma.
  • A disponer de una acreditación identificativa de su condición de personas voluntarias.
  • A obtener el respeto y reconocimiento por el valor social de su contribución, y a solicitar de las entidades en que colaboren la acreditación de los servicios prestados.
  • A cesar en su condición de personas voluntarias en los términos acordados con la entidad en que colaboren.
  • A realizar la actividad en las debidas condiciones de seguridad e higiene en función de la naturaleza y características de aquélla.
  • Cualesquiera otros derechos reconocidos en la presente Ley y en el resto del ordenamiento jurídico.

Respecto a los deberes del voluntario:
Las personas voluntarias tendrán los siguientes deberes:

  • Cumplir los compromisos adquiridos con las entidades en las que colaboren, respetando los fines y normativas de las mismas.
  • Guardar la debida confidencialidad respecto de la información recibida y conocida en el desarrollo de su actividad.
  • Rechazar cualquier contraprestación material que pudiera serles ofrecida por parte de los beneficiarios o de cualquier otra persona relacionada con ellos, como remuneración de sus actividades voluntarias.
  • Actuar de forma diligente y responsable de acuerdo con el compromiso de incorporación suscrito con las organizaciones en que colaboren.
  • Respetar los derechos de los destinatarios de su acción voluntaria.
  • Seguir las instrucciones técnicas para el adecuado desarrollo de las actividades encomendadas, que se les señalen por los responsables de los programas designados por la entidad organizadora.
  • Utilizar debidamente las acreditaciones y distintivos otorgados por la organización en que colaboren.
  • Respetar y cuidar los recursos materiales que pongan a su disposición las organizaciones responsables del programa en que participen.
  • Observar las medidas de seguridad e higiene que se adopten.

Por otra parte, es importante destacar que La Ley establece la obligación de cobertura para los voluntarios, en los riesgos derivados del ejercicio de su actividad voluntaria (accidente y enfermedad), por lo que nuestros colaboradores, en sus diferentes actividades, están protegidos por un seguro de responsabilidad civil frente a terceros.
Los voluntarios estarán cubiertos por el seguro del voluntariado.
Una vez establecido nuestro marco legal de referencia queremos definir y marcar cómo es el perfil del voluntario que busca Nuevo Futuro.

Nuevo Futuro requiere dos tipos de voluntarios con perfiles diferentes:

  • Un voluntariado preparado fundamentalmente para la elaboración, desarrollo y coordinación de diferentes eventos, con el fin de recaudar fondos.
  • Un voluntariado más técnico, destinado al apoyo escolar de nuestros menores acogidos.
En ambos casos serán imprescindibles los siguientes aspectos:
  • El voluntario de Nuevo Futuro será una persona prioritariamente que crea en nuestro proyecto.
  • Ha de ser una persona dinámica y emprendedora.
  • Será una persona comprometida, entendiendo nuestro proyecto como algo propio.
  • Ha de ser una persona abierta al diálogo, y acogedora con los demás colaboradores y distintas Entidades que en determinados momentos apoyen nuestros proyectos.
  • Será alguien comunicativo, que entienda que cuantas más personas conozcan nuestra labor y la avalen más garantías tendremos de la perdurabilidad de la misma en el tiempo.
  • Será alguien responsable, que tenga claro que nuestros proyectos inciden directamente en el bienestar de nuestros menores acogidos.
  • En el caso del voluntariado dedicado a prestar apoyo escolar a los menores, serán personas formadas, especialmente con titulación universitaria, con capacidad para el manejo de niños y adolescentes.

El la actualidad Nuevo Futuro cuenta con 21 voluntarios, y 300 colaboradores, a los que a lo largo de los años, se les ha intentado transmitir que son una parte muy importante de nuestra entidad; este es el sello de nuestro voluntariado, el conocimiento de que nuestro proyecto no sólo empieza y acaba en las casas de acogida, en los pisos tutelados y en las relaciones con la Administración, sino que va mucho más allá. Sin la fe, el dinamismo, el compromiso, la acogida, la comunicación y la responsabilidad del voluntario, nuestro proyecto no existiría, ya que sin esta figura habría sido imposible mantener nuestra Asociación a flote a lo largo de estos más de 40 años.

Para todo ello nuestra Junta Directiva siempre ha ido transmitiendo directamente a nuestros voluntarios y colaboradores el espíritu altruista y solidario de nuestra Entidad, poniendo en su conocimiento cada logro y cada avance: casos concretos en los que la labor del voluntario se ve completamente reforzada al conocer de primera mano el efecto real que tienen cada uno de sus esfuerzos.

Para el voluntario saberse conocedor de que, al margen del tiempo dedicado y el esfuerzo invertido, forma parte completamente necesaria de este proyecto supone un gran incentivo, y es por ello que desde la propia organización se le mima y se le cuida, se le escucha y se le atiende en cualquier necesidad que le pueda surgir a lo largo del voluntariado.


Fases del plan de voluntariado

Entendemos que para contar con un buen equipo hay que MOTIVAR desde dentro a las personas que creemos cumplen el perfil necesario para el desarrollo de nuestro trabajo.
De este modo, principalmente La Junta Directiva ha ido captando a lo largo de los años a diferentes personas, de muy distintas características pero con un denominador común: todas ellas, de un modo u otro, cumplen los requisitos fundamentales que nuestra Entidad entiende que debe tener la figura del voluntario.

Los miembros de la Junta Directiva son los que, asumiendo el rol de “animadores del voluntariado” tienen la responsabilidad de implicar en nuestro proyecto a todo tipo de personas según las necesidades que generen nuestros eventos, siendo ésta una labor constante.
Todas estas personas colaboran de manera voluntaria, sin horario ni ubicación concreta, ya que saben de antemano que su labor es difundir nuestro proyecto en cada ocasión que consideren oportuna.
En el caso del voluntariado más técnico, dedicado al apoyo escolar a nuestros menores, es en la propia sede de Nuevo Futuro donde, con un horario previamente establecido, se desarrolla la actividad del apoyo escolar a nuestros usuarios que más lo requieren. Será la dirección, el equipo técnico o el equipo educativo quienes informen al voluntario de las características y necesidades del menor atendido.
Bien es cierto, que La Junta Directiva desarrolla una tarea muy importante en este punto, ya que son el nexo de unión entre unos y otros, entre nuestros voluntarios, colaboradores, usuarios y las distintas Entidades públicas y privadas que trabajan con nosotros; ellas mantienen vivo el espíritu de Nuevo Futuro, la esencia inicial que, a pesar de estos más de 40 años, sigue intacta y han transmitido a la perfección a las generaciones posteriores.

Nuevo Futuro, como Entidad inmersa dentro de la red de centros y recursos de protección de menores, como un recurso especializado más de los existentes en la Comunidad Autónoma Andaluza, cuenta con un organigrama que tiene como cabecera a la propia Junta Directiva.